
Durante el sueño, nuestras funciones biológicas se desaceleran, el metabolismo disminuye y el aparato psíquico baja los mecanismos de defensa de la vigilia. Esa es una oportunidad especial que Dios aprovecha para hablarnos. Esta obra nos permite rescatar la sólida base bíblica que presenta para afirmar que Dios nos habla a través de los sueños.